Hablemos sobre el autismo. Mitos y realidades del tea

El boom del internet y las redes sociales, los avances científicos y tecnológicos, y una mayor conciencia sobre algunas condiciones del desarrollo, como el autismo y las personas que padecen esta condición se han viralizado, y pareciera que hay muchas más personas autistas en la actualidad que hace 50 años.

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Con este panorama, no es de extrañar que muchas personas quieran hablar del autismo, y sobre todo que crean tener la razón sobre sus causas, consecuencias y/o características. Opiniones que resultan ser mitos, o verdades a medias que han sido trasmitidas, en muchos casos por medios y noticiarios nacionales de prestigio. Lo cierto es que, aunque es positivo que se quiera hablar del autismo, estos falsos argumentos no ayudan sino a elevar la estigmatización y discriminación hacia las personas autistas.

A continuación encontrarás algunos mitos sobre el autismo que aunque no siempre son mentiras, tampoco son verdaderos en su totalidad.

“Las vacunas producen autismo”

Este y otros mitos como que el autismo es producido por la falta de afecto de las madres o por la contaminación del agua, son totalmente falsos. En toda la vasta literatura y estudios científicos que se han hecho, no se ha encontrado ninguna relación entre autismo y alguna de estas afirmaciones. Lo que sí se sabe al día de hoy es que el Trastorno del Espectro Autista (TEA), es producido por factores genéticos, que producen un alteración en el desarrollo del sistema nervioso del bebé. Y aunque todavía no hay un consenso general sobre las causas del autismo, en lo que sí hay claridad, es en que se trata de una condición que se da en el desarrollo embrionario.

“Todos los autistas son iguales”

Esta creencia se debe a que es muy común que las personas que padecen algún trastorno o cuadro clínico compartan características y rasgos. Esto no es del todo cierto en el caso del autismo, pues como su nombre formal lo dice: se trata de un espectro, lo que quiere decir que hay una amplia gama de comportamientos, rasgos, signos y síntomas que puede presentar una persona con autismo. También el nivel funcionalidad que posea la persona autista, implica que no sea o se comporte igual a otros autistas. Esto no quiere decir que haya varios tipos de autismo. No. Repito: por eso se trata de un espectro.  

Empero, los signos y síntomas del autismo pueden verse en tres áreas: Problemas de comunicación, escasas habilidades sociales y patrones de conducta repetitivos.

“Hay más autistas ahora que antes”

Esta es una verdad a medias. La tendencia es que siempre ha habido una proporción similar de personas con autismo, pero debido a la rareza del mismo, a la poca información disponible, a su gran variedad de manifestaciones, y sumado a los pocos profesionales con formación sobre el autismo en el pasado, ocasionaron que muchas personas fueran diagnosticadas erróneamente. En la actualidad todo ha cambiado y por eso se habla de más personas con autismo.

“Las personas con TEA son superdotados”

Este es quizás uno de los mitos más famosos en relación con el autismo. Lo cierto es que aunque hay muchas personas autistas que han logrado desarrollar habilidades y aptitudes más rápido que personas con un desarrollo típico, solo el 30 % de ellos poseen algún talento extraordinario, así que esta no es una característica general del autismo.

“El autismo tiene cura”

Primero hay que aclarar lo que se entiende por cura y hacer la diferencia entre está tratamiento. En este sentido, el autismo no tiene cura, pues esta da a entender que hay medicamentos o intervenciones para remediar el autismo. No existe; y me atrevo a decir que no existirá, porque el autismo no es una enfermedad, sino una condición que tiene sus orígenes en la fase embrionaria.

Lo que sí hay, son tratamientos psicológicos, farmacológicos y neuronales para aumentar la funcionalidad y el desarrollo de habilidades en las personas con autismo.

“Ellos nunca serán normales”

Nuevamente nos enfrentamos al problema de no utilizar adecuadamente las palabras. Aunque el uso de la palabra normal merece su discusión, a lo que se hace referencia con esta sentencia, es a si las personas autistas pueden lograr ser funcionales a nivel social. La respuesta es sí. Con un tratamiento adecuado y temprano, así como con mucho apoyo y aceptación, las personas con autismo pueden llegar a ser socialmente funcionales e independientes en su vida adulta, logrando lo que cualquier otra persona con desarrollo típico podría lograr. Así que sí, los autistas pueden llegar a tener una vida normal, y nunca depender de sus padres.

“Las personas autistas no tienen sentimientos”

Esta es otra gran mentira. Las personas diagnosticas con TEA, experimentan los mismos sentimientos y emociones que cualquier otra persona. La dificultad reside en que como no saben reconocer lo que están experimentando, no son capaces de gestionar y expresar sus emociones adecuadamente. El trabajo es ayudarles y enseñarles habilidades de adaptabilidad y socialización.

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“Se puede desarrollar autismo siendo adulto”

No. Absolutamente no. El autismo; como ya se dijo, es una condición que se desarrolla en la etapa prenatal, lo cual hace imposible que una persona con un desarrollo típico llegue a tener autismo en alguna etapa de su vida. No es una enfermedad que te da y luego se te quita. Puede pasar que una persona sea diagnosticada con autismo en la edad adulta, pero eso no quita que haya nacido con esa condición y vivido con ella hasta el momento de su diagnostico.

“En internet se puede diagnosticar el TEA”

Esto tampoco es verdad. Solo un profesional de la psicología o del neurodesarrollo puede diagnosticar el autismo a través de la aplicación de una batería psicológica que consiste en una serie de pruebas que evalúan las diferentes áreas que se ven afectadas por el autismo. Los tests en internet para saber qué grado de autismo tienes, son completamente falsos y sin fundamento científico.

Para finalizar…

La lista de mitos existente sobre el autismo puede llegar a ser muy extensa. Lamentablemente, estos mitos no hacen sino aumentar los prejuicios contra esta población. Lo que se concluye es que queda mucho trabajo por hacer en relación con el TEA. Se necesita profundizar más en el conocimiento para mejor las expectativas y calidad de vida de las personas con esta condición.

Lo que sí podemos hacer cada uno de nosotros es hablar y actuar con responsabilidad, remitiéndonos a la información verídica disponible actualmente para desterrar todas las falacias que se repiten diariamente. Pensemos que el autismo no solo afecta a quienes lo padecen, sino a los padres y familiares de estas personas, por lo que cada vez que se repite con autoridad cada uno de estos mitos, estamos haciendo que la vida de ellos sea más difícil.

Y tú, ¿Conoces algún otro mito? Te invito a dejar tus comentarios o preguntas sobre el autismo en la sección de comentarios y estaré respondiendo lo más rápido posible. Saludos.

2 comentarios

  1. Yerson
    octubre 16, 2019
    Responder

    Hola, crees que la serie The Good Doctor, en la que el protagonista es un practicante de cirugía con autismo, es ayuda a ver a el TEA de una forma más responsable o simplemente lleva a crear más estigmas?

    • Rubén
      octubre 16, 2019
      Responder

      Hola Yerson! Lamentablemente no he visto la serie, sin embargo, podría decir que puede ayudar a reducir la estimagtización de las personas con autismo en la medida que quiere dar a entender que incluso un autista puede llegar a ser médico, sin embargo también puede hacer que el mito de que son más inteligentes se arraige más en el imaginario de las personas. Una buena serie para conocer más del autismo y que no cae en estereotipos es Atypical. Te la recomiendo si estas interesado en saber más

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