Llorar no es malo, es bueno y trae muchos beneficios

¿Cuántas veces no hemos escuchado nos han dicho; más si eres hombre, que llorar es signo de debilidad, de inestabilidad emocional o que solo es “algo que hacen las mujeres”? Lamentablemente, desde hace mucho tiempo las lágrimas y el llanto han sido satanizados, y en muchas culturas llorar es mal visto; sobre todo, insisto, para los hombres, debido a prejuicios y a erróneos comportamientos de género, pero lo cierto es que no hay nada más natural e inherente al ser humano, independientemente de cualquier cosa que el llorar, así como lo es la risa o estornudar.

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Hay diferentes tipos de lágrimas

Antes de continuar, debes saber que hay tres tipos de lágrimas: los dos primeros tipos; las lágrimas reflejas y lubricantes, son segregadas involuntariamente, como un mecanismo de defensa fisiológico y sirven para proteger y limpiar nuestros ojos de ataques bacterias,  gases o sustancias irritantes que puedan amenazar con lastimar o dañar nuestro sistema visual.

El tercer tipo de lágrimas, son las emocionales y la aparición de estás van ligadas; como su nombre lo indica, a las emociones, y su función; básicamente es la de traer alivio al cuerpo luego de experimentar un tipo de emoción fuerte. Empero sea cual sea, el tipo de lágrimas que salgan por tus ojos, estas traen muchos beneficios.

Beneficios de llorar

Gracias a cientos estudios científicos se sabe que llorar, tiene una función evolutiva y adaptativa, y sobre todo que tiene cientos de beneficios para el bienestar físico y psicológico.

Por un lado, las lágrimas poseen un efecto calmante para quien llora, pues no solo se está cumpliendo con una necesidad del cuerpo, sino que ayuda a liberar tensión, a experimentar un grado de relajación y por supuesto a desahogarnos, pero sobre todo hacen que aquellos sentimientos que producen estrés, ansiedad, angustia, tristeza y dolor, disminuyan significativamente.

Esto es porque el llanto alivia el dolor psicológico o físico al liberar ciertas sustancias hormonales como la oxitocina y endorfinas que ayudan a que nos sintamos bien, así, llorar hace que nuestro malestar se reduzca, como si mediante las lágrimas expulsáramos de nuestro cuerpo todo aquello que nos hace sentir mal y nos causa dolor.

Pero además de los beneficios que tienen las lágrimas a nivel fisiológico o emocional, llorar también tiene beneficios a nivel social, pues se ha encontrado que el llanto es un llamado a la empatía a las otras personas, pues el llorar le dice a los demás que no estás bien y necesitas ayuda, y aunque a algunas personas le pueda incomodar ver a alguien llorar, ese acto envía otro mensaje poderoso a la sociedad, y es el de que pones tus sentimientos y salud por encima de cualquier convención o prejuicio social.

Pero ahora, uno de las cosas más interesantes de llorar, es que te ayuda a conocerte mejor a ti mismo, pues nos ayuda a saber en qué medida nos afectan las situaciones, cuándo necesitamos de los otros, en qué punto somos más vulnerables y todo eso se traduce en autodescubrimiento personal, lo cual es el camino para ser una persona estable y madura.

¿Qué pasa al reprimir el llanto?

En general, al igual que sucede con cualquier otra emoción, el reprimir las ganas de llorar, produce consecuencias no tan positivas para tu bienestar físico y psicológico. Empezando por lo más obvio, cuando te aguantas las ganas de llorar, el malestar no se va desaparecer sino que va a seguir allí, hará que tu estado de ánimo baje, provocándote irritación, sensación de ahogo y mirar la situación más caótica u oscura, es decir, tu capacidad de resolución de problemas se va a ver nublada.

Y a largo plazo; aunque no lo creas, reprimir las lágrimas terminará produciendo daños y enfermedades en tus órganos vitales.

Llorar, aunque no esté asociado a algo positivo, es en ultimas un acto placentero, pero sobre todo beneficioso para la mente y el cuerpo. Ahora, todo esto, no quiere decir que nos pongamos a llorar todos los días, a toda hora, por cualquier cosa, no. Hay que llorar cuando el cuerpo lo demande, o sea, cuando sientas ganas de llorar, pues ante todo, este no es un acto de debilidad y desequilibrio. Llorar ayuda a canalizar y estabilizar las emociones, y el funcionamiento fisiológico del cuerpo y eso no es un acto de debilidad, sino de fortaleza y madurez emocional.

Si eres de aquellas personas que no le gusta llorar en público, o piensa que demuestra debilidad, la próxima vez que sientas ganas de llorar, escóndete en tu habitación o en un lugar privado, deja que el llanto corra y empieza a sentir los beneficios de llorar. Empecemos a comprender y a mirar el llanto como lo que es: algo normal e inherente al ser humano.

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