Querida Ijeawele. Cómo educar en el feminismo by Chimamanda Ngozi Adichie

‘Querida Ijeawele: Cómo educar en el feminismo‘ de Chimamanda Ngozi Adichie fue uno de los últimos libros que leí, pero mucho más que eso, uno de los mejores libros que he leído en toda mi vida. Es poderoso. Tras leer sus quince consejos prácticos para educar en el feminismo, es imposible quedar indiferente ante la evidencia y las vigorosas palabras que nos dirige esta gran escritora nigeriana.

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En mi opinión, Cómo educar en el feminismo es un libro que todo el mundo debería leer, y más aún debería ser uno de los manuales de obligado estudio para los nuevos padres y profesores en las escuelas. Por eso, a continuación me permito hacer una breve exposición de las lecciones y razones para leer ‘Querida Ijeawele: Cómo educar en el feminismo‘ by Chimamanda Ngozi Adichie.

Reseña del libro de Chimamanda

Ijeawele; una querida amiga de la infancia de Chimamanda que luego de dar a luz una hermosa niña a la que le puso el nombre de Chizalum Adaora, le escribe a nuestra autora para pedirle consejo para poder criar a su hija para que crezca como feminista.

Ella cuenta que, quizás por el hecho que ya había hablado de feminismo en público anteriormente, su amiga la llevo a considerarla experta en el tema. Chimamanda acepta el reto y decide responderle en forma de carta a su amiga, con 15 consejos o puntos que resumen su pensamiento sobre el feminismo. Fue así, como luego de unas pequeñas modificaciones la carta salió a la venta como un pequeño libro de no ficción llamadoQuerida Ijeawele: Cómo educar en el feminismo‘.

Con un lenguaje sencillo, enérgico y directo, Chimamanda hace un llamado a que todos seamos feministas con el objetivo de conseguir una verdadera igualdad y equidad de género.

Lecciones desde Querida Ijeawele: Cómo educar en el feminismo by Chimamanda Ngozi Achidie

Una de las lecciones más grandes a la que nos lleva Chimamanda a través de su libro es que cada uno de nosotros se cuestione el lenguaje y las creencias subyacentes que se encuentran arraigadas en lo más profundo de nuestra mente sobre el papel y función de la mujer y el hombre en la sociedad.

Otra de las razones por las que este libro es poderoso, es porque Chimamanda habla desde la experiencia, y justo este hecho; como en todos los discursos, es lo que le confiere una gran validez y fuerza a sus palabras. Ella, que aún teniendo el reconocimiento que cuenta, ha tenido que vivir y sigue viviendo las injusticias causadas por un pensamiento en el que el hombre, única y exclusivamente por hecho de tener pene, es superior a la mujer. 

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Esta es una de las denuncias que hace Chimamanda a lo largo de su libro, y también es una de los aspectos contra los que lucha el feminismo. Es importante acabar con estos estereotipos de género, pues pueden condicionar la forma en la que los más pequeños se perciben a sí mismos y diseñan su proyecto de vida.

De hecho, algunas investigaciones sobre género, demostraron que los sujetos participantes eligieron su profesión influenciados por las frases que escucharon durante su infancia sobre cómo tenían que ser, y cómo comportarse de acuerdo al sexo con el que habían nacido. Así, si una mujer crecía escuchando que las niñas eran atentas, delicadas, tiernas, era más probable que escogieran una actividad relacionada con esos descriptores como ser profesora de preescolar, enfermera o incluso ama de casa, al margen que tuvieran aptitudes para ser una gran ingeniera, arquitecta o mecánica. Lo mismo sucedía con los hombres. 

Feminismo y educación

Ante este panorama y todas las injusticias en temas de género (incluidas también en temas de racismo) de las que somos testigos cada día, es apremiante comenzar a cambiar todos juntos esta situación, y  esto solo es posible con la educación. Esto aplica para todos.

Sí, el libro o la carta fue escrita inicialmente para una madre joven para educar a su hija recién nacida, pero todos; especialmente los más mayores, somos niños mentales en el feminismo. Niños que tienen que aprender y educarse para fomentar el cambio.

No hay ninguna persona en el mundo que niegue que la educación es importante y vital en todos los sentidos, empero, en este caso es necesaria para crear; como lo dice Chimamanda en su libro, conversaciones sinceras que ayuden a construir un mundo más justo para hombres y mujeres. Sobre todo para que cada uno pueda repensar su masculinidad y feminidad y le permita construir una identidad autentica sin que se sientan amenazados los valores propios u otras áreas de la personalidad.

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