Descubre cómo pensar en positivo puede mejorar tu vida

Uno de los componentes básicos y principales de la psicología cognitiva y con lo que más trabajamos los psicólogos cognitivos conductuales, son los pensamientos automáticos y creencias que puede tener una persona sobre lo que se está trabajando, pues como lo postula la psicología de la cognición, la emoción que experimentamos frente a algún acontecimiento o en nuestra vida diaria tiene que ver con la forma en la que percibimos e interpretamos dicha situación o palabra, así que lo que hacemos en consulta es tratar de modificar esos pensamientos y creencias que muchas veces son irracionales y hacer que el consultante pueda pensar en positivo, o mejor dicho, desarrollar creencias más funcionales y adaptativas.

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¿Cómo así pensar en positivo?

Sin darnos cuenta, por nuestra mente pasan cientos de pensamientos automáticos cada hora, que son llaman así, precisamente porque no los podemos controlar, es decir, son automáticos, fugaces y duran segundos, sin embargo, el impacto que tienen sobre nuestro estado de ánimo y la forma en que actuamos es increíble.

Por ejemplo, si hay dos personas tratando de postularse a una beca para un posgrado y a pesar que ambos tienen altas probabilidades de ganarse esa beca, uno piensa “será difícil, pero lo puedo hacer”, mientras que el otro tiene pensamientos tipo: “No soy tan bueno”, “No vale la pena que me postule, no me la voy a ganar”, el primero se sentirá más optimista respecto al proceso y pondrá todo su empeño para obtener esa beca, al contrario del segundo, que desde el principio se va a sentir derrotado y aunque participe, todo el tiempo actuara inseguro y pesimista. Resultado el primero seguro que va a ganar y el segundo no, haciéndole creer más fuertemente que es un inútil y no es tan bueno como el otro a pesar que en la realidad los dos tienen iguales capacidades.

Pensamientos de este tipo pasan por nuestra cabeza todo el tiempo en todas las situaciones, condicionando la forma en la que nos sentimos y actuamos, es justo por eso que es importante pensar en positivo siempre, y cuando me refiero a pensar positivamente no me refiero a tener diálogos internos del tipo: “soy invencible”, “mi vida está destinada al éxito”, y toda esa clase de freses que conferencistas motivacionales van esparciendo por todos lados; que entre otras cosas no tienen el efecto que ellos dicen, sino más bien en desarrollar creencias más funcionales como “parece difícil pero lo puedo lograr”, o, “efectivamente es difícil para mí, pero antes lo he logrado”.

Entonces, ¿Por qué es importante desarrollar pensamientos positivos?

Aunque no lo parezca, y la diferencia entre los ejemplos que te puse anteriormente, no te parezcan que sean más eficaces que los del tipo “soy un vencedor”, la investigación científica ha demostrado que pensar en positivo tiene una fuerte correlación e incidencia en nuestro estado de ánimo y como actuamos, sino que los beneficios de pensar en positivo van más allá, como a nivel biológico, donde se ha encontrado que cuando pensamos positivamente nuestro sistema inmunológico se hace más fuerte para combatir enfermedades y virus que amenazan nuestra salud, pero también mejoran nuestra capacidad de resolución de problemas, nos hace más creativo y tener mejores ideas y aumenta la expectativa de vida hasta por diez años.

Pero lo más importante es que te va a ayudar a tener una mejor actitud hacia la vida y dificultades ayudándote a superarlos y mejorar tu bienestar psicológico.

Claramente, pensar positivamente, no es una fórmula mágica, ni con una vez que lo hagas, todo va a solucionarse y vas serás el mejor, sino que te ayudará a tener una mejor actitud para afrontar el problema y ser capaz de llegar a la mejor solución posible, empero, pensar en positivo es un entrenamiento, que como cualquier otro requiere practica y hacerlo constantemente.

Antes de darte algunos primeros pasos para que sepas como desarrollar creencias más funcionales, te pondré otros ejemplos de este tipo de pensamientos.

Poner en práctica pensamientos positivos

La clave para empezar a pensar en positivo es detectar esos pensamientos automáticos que pasan por tu cabeza y analizarlos, por ejemplo, si le has escrito un mensaje de texto a tu pareja, y te responde; según tu criterio de manera impersonal, fría o ‘seca’, puede que tu pensamiento automático sea “ya no me quiere” o  “seguro está engañándome”, obviamente tu reacción emocional es sentirte triste, con rabia o decepcionado y eso te va a llevar a alejarte o actuar de forma cortante con tu pareja.

Pero si detectas este pensamiento y comienzas a analizarlo y debatirlo, te vas a dar cuenta que un solo mensaje no quiere decir que te esté engañando o ya no te quiera, sino que puede ser que está ocupada, ha tenido mal día o en ese momento no podía responder como quería, tu sentimiento será de preocupación y tranquilidad, y querrás hacerle sentir tu apoyo o confianza. Esto supone una gran diferencia y como ves, en nuestro ejemplo, no había ninguna evidencia en la realidad que fuera cierto que lo estuviera engañando sino que todo se debió a la interpretación que hizo del mensaje que le envío su pareja.

Otro ejemplo, es que si estás haciendo o te han encargado un trabajo para la universidad o para tu empresa y piensas “nunca he hecho algo así”, “me va a salir mal”, “esto es demasiado para mí”, de seguro te vas a sentir incapaz, frustrado o menos inteligente, por lo tanto no serás capaz de hacerlo o te saldrá todo mal, pero si al detectar estos pensamientos, te dices “es cierto que nunca he hecho algo así, pero es una oportunidad de aprender algo nuevo”, o “quizás me cueste me cueste más trabajo pero lo puedo hacer”, tanto tus sentimientos como conducta será más funcional.

¿Cómo empezar a pensar en positivo?

Lo primero es identificar la situación que más te hace sentir o pensar negativamente, luego solo debes desarrollar pensamientos más funcionales como los ejemplos que te he puesto más arriba y ponerlo en práctica cada vez que se te venga a la mente esa idea o pensamiento que te hace sentir de forma negativa.

No cuesta nada hacerlo, al principio será un poco complicado, pero te aseguro que si lo haces de forma constante, verás resultados más positivos tanto en tu estado de ánimo como en los resultados de tu trabajo.

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